
Cómo logramos reducir el tiempo de cocción de 300 segundos a 90 segundos
La mayoría de los hornos de convección simplemente calientan el aire. Y seamos honestos: el aire es una forma bastante lenta de transferir calor.
Decidimos dejar de jugar con el aire y enfocarnos directamente en la comida. Al utilizar emisores de ondas infrarrojas de corta longitud de onda, integrados en carcasas de acero inoxidable, podemos transmitir energía directamente al masa y a los ingredientes utilizados en la preparación de la pizza.
Así, lo que antes tomaba cinco minutos para cocinarse, ahora se hace en solo 90 segundos.
El secreto: calor rápido
Las ondas infrarrojas de corta longitud de onda funcionan a una frecuencia más alta. En términos sencillos, esto significa que el calor penetra más profundamente en los alimentos, y lo hace mucho más rápido que esos elementos calefactores antiguos.
Configuramos estos emisores para que generen una alta densidad de calor. Concentramos mucha potencia en un espacio pequeño, de modo que el aparato alcance su temperatura operativa casi al instante en que se activa.
Ya no hay necesidad de esperar veinte minutos a que una superficie grande se caliente. El calor está listo para ser utilizado desde el principio.
La estructura del equipo
Para evitar que los componentes se derritan o agrieten debido a toda esa presión de calor, utilizamos tubos de cuarzo de alta pureza, envueltos en estructuras de acero inoxidable.
El acero no sirve solo como decoración o protección; también refleja la energía radiante hacia la pizza. De esta manera, el calor permanece donde debe estar: sobre los alimentos, en lugar de perderse por la parte superior.
Ahora, un consejo importante: dependiendo de tu red eléctrica, estos dispositivos requieren diferentes voltajes. Los tubos de alta potencia son los más rápidos, pero consumen mucha energía. Asegúrate de que tus interruptores y contactores puedan manejar la corriente máxima, de lo contrario, tendrás problemas constantemente.
Las limitaciones
Estos dispositivos están diseñados para reemplazar fácilmente a los sistemas de calefacción antiguos. Hemos mantenido su tamaño reducido para que pueda aumentarse la velocidad del transportador.
Pero aquí está el problema: tanta potencia requiere precisión. Debido al alto nivel de calor, un error mínimo de 10 segundos puede hacer que la corteza de la pizza quede carbonizada en lugar de dorada. Necesitarás un sistema de transporte que funcione sin interrupciones. Si la velocidad de la banda transportadora varía, la calidad de la pizza se verá afectada.