
Dejen de fabricar mesas calefactoras que son un verdadero dolor de cabeza para repararlas
La mayoría de las empresas se obsesionan con la clasificación IP44. Quieren asegurarse de que la humedad y los residuos no ingresen al interior de la máquina, y eso está bien. Pero olvidan lo que sucederá en cinco años, cuando el elemento calefactor inevitablemente se dañe.
En esas unidades herméticas, reemplazar un solo tubo es un verdadero desastre. Básicamente, hay que desmontar todo el chasis para poder acceder a esa parte. Es un problema innecesario.
Nosotros hacemos las cosas de manera diferente. Utilizamos un diseño modular.
El secreto está en el acceso
La clasificación IP44 significa que la mesa puede resistir salpicaduras y mantenerse libre de pequeños residuos. Pero eso significa sellar todo dentro de una estructura hermética. No aquí.
Utilizamos paneles de acceso con juntas y terminales de conexión rápidos. Al separar los módulos calefactores del marco principal, cambiamos completamente la forma en que se realizan las reparaciones.
Si un tubo se daña, no es necesario volver a conectar toda la red eléctrica. Solo basta con sacar el módulo dañado, reemplazar el elemento calefactor y volver a colocarlo en su lugar. Así, unos pocos minutos bastan para solucionar el problema.
El compromiso real
El hecho es que los sistemas modulares tienen más puntos potenciales de fuga que un tanque grande y soldado. No podemos fingir lo contrario.
Para solucionar esto, utilizamos sellos de silicona de alta temperatura. Estos sellos mantienen la protección contra salpicaduras, pero permiten que se pueda desmontar la máquina manualmente. La única condición es asegurarse de que las juntas estén bien colocadas al volver a montarla, de lo contrario, habrá problemas.
Mantenimiento en la práctica
Cuando uno está en el taller, no quiere preocuparse por los cables o diagramas eléctricos complejos solo para cambiar una bombilla. Lo que se quiere es que la máquina funcione.
Nuestro sistema permite reemplazar los componentes fácilmente. Basta con desconectar el módulo dañado, insertar uno nuevo y volver a poner la máquina en funcionamiento. Así, una reparación eléctrica compleja se convierte en un simple cambio mecánico.
Menos estrés. Más tiempo de funcionamiento. Así debería ser.