
En la planta de moldeo por soplado, el túnel de calentamiento es donde se determinan los parámetros de funcionamiento y los márgenes de calidad. ¿Las piezas previas al moldeo no están lo suficientemente calientes? El resultado serán botellas de calidad deficiente y paradas en la línea de producción. Si se calientan en exceso, se producirá cristalización, cambio en el color de las botellas y desperdicio de material. Lo que se necesita es un calor controlado, que siga las especificaciones establecidas, y no uno que interfiera con ese proceso.
Construimos lámparas infrarrojas personalizadas para PET, que permiten entregar una energía controlada y precisa, directamente en la pared de la pieza a procesar.
Ajustamos el espectro de emisión según la forma en que el PET absorbe la energía, utilizando infrarrojos de onda corta junto con un revestimiento de cuarzo ajustable. El resultado es una respuesta rápida, un control preciso de la temperatura y un calentamiento uniforme en toda la pieza. Las especificaciones son compatibles con los sistemas de calentamiento de las máquinas Sidel, Krones, SIPA, Husky, SACMI y Nissei ASB.
La instalación es sencilla, pero el entorno es importante. Es necesario mantener los reflectores limpios y bien alineados, además de verificar la tensión eléctrica en los terminales de la lámpara. La alta humedad y el aire polvoriento pueden reducir la eficiencia de la lámpara y acortar su vida útil; por eso, es importante sellar los extremos de la lámpara y controlar el flujo de aire en el túnel.
Si su línea requiere cambios frecuentes de color, opte por recubrimientos personalizados. Esto permite mantener un control preciso del espectro lumínico, evitando variaciones y asegurando que la curva de calentamiento sea consistente en cada trabajo.